El paro nacional impulsado por la Confederación General del Trabajo (CGT) se hace sentir con claridad en todo el país y San Juan atraviesa una jornada atípica. La adhesión casi total del transporte público redujo de manera considerable el movimiento desde las primeras horas del día.
Sin servicio de colectivos, trabajadores y empleados debieron reconfigurar su esquema habitual para poder trasladarse. Autos particulares, motos y bicicletas ganaron protagonismo, al igual que taxis, remises y plataformas digitales como Uber y DiDi, que registraron mayor demanda.
En el sector comercial, la mayoría de los locales abrió sus puertas pese a la adhesión del gremio mercantil a la protesta. En ese contexto, el Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) mantuvo cerrada su sede y realizó intervenciones en la vía pública para expresar el reclamo.
La actividad bancaria también se vio afectada. Aunque algunos trabajadores asistieron a cumplir tareas internas, no hubo atención al público y las operaciones debieron realizarse exclusivamente a través de canales digitales.
La fisonomía urbana cambió notoriamente: ante la falta de transporte público, se multiplicaron los vehículos particulares y hasta los monopatines eléctricos en circulación.
Desde la central obrera aclararon que la medida es sin movilización, por lo que no se esperan marchas ni concentraciones en las calles.