La Selección argentina de hockey sobre patines volvió a dejar su huella en el plano internacional al consagrarse campeona de la Copa de las Naciones, tras imponerse con autoridad ante Italia en la final disputada en Montreux, Suiza.
El equipo dirigido por José Luis Páez mostró carácter y jerarquía en un partido cerrado, típico de una definición. Con orden defensivo y eficacia en los momentos clave, logró inclinar la balanza a su favor y ratificar su condición de vigente campeón.
La gran figura de la jornada fue Danilo Rampulla, autor de los dos goles del encuentro. El primero llegó en el tramo inicial del partido, mientras que el segundo se dio en el cierre, cuando el conjunto italiano arriesgó sin arquero en busca del empate.
El cruce tuvo un desarrollo intenso, con pocos espacios y mucha fricción, donde la experiencia del seleccionado nacional resultó determinante. Además, el triunfo tuvo sabor a revancha, ya que Italia había superado a Argentina en la fase de grupos.
El camino al título comenzó en el Grupo A, donde el conjunto albiceleste debutó con una contundente victoria ante el Montreux HC por 7-1. Luego superó a Angola por 2-1, resultado que le aseguró la clasificación anticipada a semifinales. La única caída fue justamente frente a Italia, lo que lo dejó en el segundo lugar de su zona.
En semifinales, Argentina se midió con Portugal y resolvió el compromiso con solvencia, imponiéndose por 3-1 para meterse en la final.
Con una base que combina experiencia y renovación, y con fuerte presencia sanjuanina, el hockey sobre patines argentino continúa demostrando su vigencia a nivel internacional. A pesar de las dificultades estructurales del deporte, el seleccionado sigue construyendo una historia marcada por títulos y protagonismo.
Bicampeón en Montreux, el equipo nacional celebra un nuevo logro que reafirma su lugar entre las potencias de la disciplina.