En el departamento Pocito, el rol de los concejales es fundamental para canalizar las demandas de los vecinos y legislar sobre las problemáticas cotidianas del distrito. Sin embargo, una pregunta comienza a tomar fuerza en la comunidad: ¿los ciudadanos realmente conocen a sus concejales departamentales y sienten cercanía con ellos?
En recorridas barriales y charlas vecinales, muchos pocitanos admiten no saber quiénes son sus representantes en el Concejo Deliberante, qué proyectos impulsan o cómo contactarlos ante una necesidad concreta. Esta situación refleja una brecha entre la institución y la ciudadanía, que impacta directamente en la percepción de representación.
La cercanía territorial es una de las principales herramientas que deberían tener los concejales de Pocito. La presencia en los barrios, el diálogo con las uniones vecinales y la participación en actividades comunitarias resultan claves para conocer de primera mano las problemáticas del departamento. Sin embargo, vecinos señalan que ese contacto no siempre es constante y que, en muchos casos, se limita a momentos puntuales.
Si bien algunos ediles mantienen una agenda activa en el territorio, otros son percibidos como lejanos, lo que genera desinterés y desconfianza en parte de la comunidad. Esta realidad plantea el desafío de reforzar la comunicación y la participación ciudadana, para que los pocitanos se sientan escuchados y representados.
El interrogante queda planteado: ¿existe una verdadera cercanía entre los concejales de Pocito y los vecinos, o aún queda un camino por recorrer para fortalecer ese vínculo? La respuesta dependerá del compromiso político y del rol activo que también asuma la ciudadanía.